Hueso y piel aparecen ante ti. Con una sonrisa desdibujada en sus recovecos. Te llaman, te observan y aclaran: "somos lo que nadie quiso."Muertos en vida, yacen más despiertos que nunca. Sus lápidas absorben tu ánima y te acarician la espalda. Semblantes pálidos, nadie se acuerda de ellos. Son los libros del olvido. Las historias de antaño rememoran batallas perdidas, naufragios de un continuo sueño inalámbrico. Deja que tu cuerpo realice un análisis sensorial completo. Añade relatos a tu mente. Regocíjate en ello. No es difícil pasar página, observar las palabras, que te dictan: "¡lee! ¡Sí, o también!"
Alimenta tu cerebro.
Escapar de todo.De este mundo cerrado y agudo; punzante en las mentes, haciendo daño.De esta vida, ya que es tuya.De esta alma suspicaz, lenta y demacrada. Correr entre almohadones de eléctrica esencia. Neuronas imantadas entre si, formando sábanas de tela. Imaginaria.Imagino que escapo. Que escapo contigo. Que no se nos tuerce, y que vivimos tranquilos...esperando el futuro inmediato, como si de una premonición se tratara.Libres ante todo. Ante nada. Nada se interpone a nuestra larga juventud, que casi diría eterna.